Suave, tierna y siempre dispuesta a un abrazo. Carla es la compi perfecta para los momentos más difíciles del día: la que se sienta contigo cuando toca cambiar el sensor.
Hay noches en que la rutina pesa más. Carla lo sabe. Con sus largas orejas suaves y su color gris rosado, esta conejita está hecha para sentarse a tu lado en esos momentos que a veces se hacen cuesta arriba.
No es una terapeuta, ni hace milagros. Simplemente está ahí, siendo una amiga con diabetes igual que tú. Y a veces, saber que no estás solo cambia mucho.
En el lateral de Carla encontrarás un pequeño sensor-parche de tela, igual de discreto que el que llevas en el brazo o el abdomen. Y alrededor, unos suaves puntos que sirven como zonas de entrenamiento para simular la colocación del sensor y los pinchazos.
Quien lo lleva necesita a veces jugar con lo que le genera ansiedad para quitarle poder. Cuando le "cambias el sensor" a Carla antes de que te lo cambien a ti, la escena se vuelve familiar, controlable y a veces, incluso divertida.
Le colocas el sensor-parche a Carla primero. Ya has "practicado", ya sabes lo que viene. La incertidumbre se reduce cuando el juego va por delante.
Carla duerme en la cama, entre los peluches de siempre. Su sola presencia recuerda que hay alguien que entiende, que la rutina es normal y que no pasa nada.
Cuando los amigos preguntan "¿qué es eso que llevas?", Carla se convierte en la protagonista de la explicación. Natural, sin dramas y con mucho cariño.
Carla no cura la diabetes. No hace bajar el azúcar ni sustituye al médico. Lo que sí hace es estar ahí, pequeña y suave, recordando cada día que llevar un sensor no te hace diferente: te hace especial. Y eso, a veces, vale más que cualquier explicación.
Carla está fabricada con materiales que cumplen los requisitos de seguridad para juguetes infantiles. El relleno es hipoalergénico, el tejido exterior es suave al tacto y toda la pieza es lavable a mano, porque los peluches de compañía necesitan su propio ciclo de lavandería.
Sus dimensiones (~30 cm) la hacen fácil de llevar al colegio, al médico o de viaje. Lo suficientemente grande para abrazar bien; lo suficientemente pequeña para caber en la mochila.
El sensor-parche de Carla está diseñado para parecerse a tu dispositivo real. Elige el modelo que usas y el parche de tela de Carla tendrá una forma parecida, para que el juego de rol sea lo más cercano posible a la rutina real.
Aviso: Carla la Coneja es un juguete de apoyo emocional, no un producto sanitario ni un dispositivo médico. No diagnostica, trata ni previene ninguna enfermedad. Consulta siempre a tu equipo médico para cualquier decisión relacionada con la diabetes.
A veces solo hace falta el amigo correcto. Sin presión, sin promesas. Solo Carla, contigo.
Pedir a Carla — €42,95Carla no está sola. Hay ocho amigos en total, cada uno con su propio carácter. Elige al tuyo.