La amiga más especial de la colección. Tan única como tú.
El parche blando de Alicia imita la forma del dispositivo que elijas — para que el juego se parezca de verdad a la rutina diaria. (Esto es solo una característica del juguete, sin compatibilidad médica con el aparato real.)
El ajolote es una criatura fascinante: vive, cambia y florece de su propia manera. Por eso Alicia es el compi perfecto para quien a veces se pregunta por qué su cuerpo funciona diferente al de los demás.
Con su parche-sensor blando en el costado y sus puntos de entrenamiento marcados suavemente en el peluche, Alicia convierte algo que puede dar miedo — poner el sensor, hacer el pinchazo — en un momento de juego. Cuidas a ella, y así te familiarizas con la rutina.
"La diabetes es parte de tu historia,
no toda tu historia."
Alicia no cura nada ni promete resultados médicos. Solo acompaña — con su cara sonriente, sus branquias suaves y su parche en el costado — en cada cambio de sensor, en cada noche difícil, en cada nueva rutina.
"Pones el sensor" a Alicia en el parche de tela. Le "haces el pinchazo" en uno de los puntos señalados. Le dices que todo va bien. Y en ese pequeño acto de cuidar a alguien más, la propia rutina deja de parecer tan enorme.
No hay trucos ni magia. Solo un juego simple que, repetido una y otra vez, hace que los procedimientos se vuelvan algo familiar — y familiar es mucho más fácil de afrontar.
Pequeña en tamaño, enorme en compañía. Todo lo que necesitas saber antes de pedir.
La primera decisión es tuya: este amigo me gusta, este amigo es mío. Eso ya es mucho cuando sientes que otras cosas no las controlas.
Con el parche-sensor de tela de Alicia, practicas los mismos pasos que te tocan a ti: colocar, ajustar, esperar. Jugando con un peluche, todo da menos miedo.
Los puntos marcados en Alicia invitan a "hacer la inyección" de mentira. La cuidas a ella y, sin darte cuenta, te habitúas al gesto que tanto respeto te daba.
De noche en la cama, en la consulta, en el colegio en la mochila. No hay momento difícil en el que Alicia no pueda estar al lado.
Cuando todo es nuevo y abrumador, Alicia recuerda que no estás solo. Ella también lleva el sensor.
"Prepara a Alicia" primero. Esa pequeña preparación normaliza el proceso antes de que te toque a ti.
Un detalle pensado de verdad, de la comunidad DM1 para la comunidad DM1. No hay nada más especial que un regalo que entiende tu vida.
Alicia es rara y especial — igual que un ajolote de verdad, igual que tú. A veces ser diferente también puede ser algo bonito.
Alicia no es un dispositivo médico. No mide la glucosa, no reemplaza ningún sensor real y no ofrece ningún beneficio clínico ni fisiológico. No trata ni previene la diabetes.
Alicia es un juguete de apoyo emocional. Acompaña, da calor y convierte los momentos más difíciles del día en algo más llevadero a través del juego. Eso ya es bastante.
Que el miedo desaparezca de un día para otro. Cada persona es diferente y los resultados emocionales varían. No hay garantías de ningún tipo.
Un amigo suave, lavable, pensado para la comunidad de la diabetes tipo 1, que lleva exactamente lo mismo que tú: un sensor en el costado y puntos donde se "pincha". Nada más, nada menos.
Sin condiciones ni importes mínimos. Llega en 3 – 5 días hábiles a cualquier dirección peninsular.
Pagas cuando te entreguen el paquete. Sin datos bancarios, sin adelantos, sin preocupaciones.
Si por cualquier motivo Alicia no encaja, tienes dos semanas para devolvérnola y recuperar tu dinero.
IVA incluido. Envío gratis. Pago al recibir. Sin sorpresas.